Acompañamos el diseño curatorial, producción, realización y circulación de Cristalino, narrativas tecnopoéticas desde un ojo geológico, proyecto de Myriam Beutelspacher Alcántar premiado con el Sistema Nacional de Creadores de Arte, 2024-2026 SACPC.

2026-Feb/Mar: Muestra individual, Facultad de Artes y Diseño FAD / UNAM.
2026-Jul: Residencia de Creación Artística Dos Valles, Bariloche, Argentina.
2026-Oct: Representación mexicana en la muestra internacional La Poesia dell’Essere / Meeting Your Land, Sicilia, Italia.

TEXTO CURATORIAL FAD/ UNAM

CRISTALINO. Narrativas tecnopoéticas desde un ojo geológico


Como artista transmedial, Myriam Beutelspacher es rara avis. Su posicionamiento es de una suavidad radical respecto de la hybris de la tecnología. Su práctica incorpora la noción de arquemáquina del ecléctico filósofo Edgar Morin y reivindica estadíos arcaicos de las invenciones humanas, cuando aún vinculaban—desafiantes— sus dispositivos a lo divino y a la materia fundamental.

Presenta visiones que rechazan de manera rotunda la idea de un planeta caduco y exhausto. Le contrapone un arsenal estético de capas y resonancias en torno a la maravilla de la regeneración de la biósfera. La sutileza de su planteo es evitar una posición nostálgica. Da el caudal completo de su voz a una alternativa etimológicamente religiosa: Religa la existencia con una redescripción inmanente de la naturaleza, desentendida de lo humano, para habitar esa tensión. La imagen conceptual de un «ojo geológico» condensa la propuesta en un oxímoron: vida y no vida reunidas.

En esa intersección Myriam detecta la señal de la excepción que nuestra época aún no lee en otra clave que no sea binaria. Su manera de alejar un binarismo que objetualiza y explota a la Tierra es la positividad de un amor en acción: un éxtasis calmo asoleándose en costas de radiaciones sin escala. Su Pacha-Gaia manifiesta un poder metabólico anterior y excedente de la manía extractivista que caracteriza al Antropoceno, una temporalidad geológica en devenir autopoiético.


En estas obras acuáticas asoma el tacto háptico de una mecánica elemental, proponiéndonos una zambullida en la incertidumbre pulsante de los procesos terrestres.


Ezequiel Steinman